martes, 25 de marzo de 2008
TODAVÍA PEDIMOS
lunes, 24 de marzo de 2008
EXILIOS

XVI
No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, no a la fuerza. La gente queda dolorida, la tierra queda dolorida.
Nacemos y nos cortan el cordón umbilical.Nos destierran y nadie nos corta la memoria, la lengua, los calores. Tenemos que aprender a vivir como el clavel del aire, propiamente del aire.
Soy una planta monstruosa. Mis raíces están a miles de kilómetros de mí y no nos ata un tallo, nos separan dos mares y un océano. El sol me mira cuando ellas respiran en la noche, duelen de noche bajo el sol.
Roma/ 14-5-80
MEMORIAS DE LA TIERRA

No alcanzaron estas más de tres décadas para restañar heridas, para recuperar el nombre propio, para no dejarse ganar por el sobresalto frente a un portazo o a una frenada abrupta a mitad de la noche.
Sólo cuando el último genocida haya purgado su culpa-y nunca será suficiente el castigo- ; cuando el último nieto se haya encontrado con su familia de sangre; cuando la tierra vuelva a ser la madre tierra, la que cobija y da alimento; sólo entonces -tal vez- nuestros muertos puedan descansar en paz.
viernes, 21 de marzo de 2008

miércoles, 19 de marzo de 2008
Las mujeres...
No de rosa, camelias, orquídeas u otras yerbas
De saloncitos tristes, de casitas burguesas, de costumbres
añejas sino de yuyos peregrinos entre vientos.
Las mujeres de mi generación florecieron en las calles,
Y en las aulas argentinas, chilenas o uruguayas supieron lo que
tenían que saber para el saber glorioso de las mujeres de mi generación.
Minifalderas en flor de los setenta
Las mujeres de mi generación no ocultaron ni las sombras
de sus muslos que fueron los de Tania erotizando con el mayor de los calibres
los caminos duros de la cita con la muerte
Porque las mujeres de mi generación
bebieron con ganas del vino de los vivos
acudieron a todas las llamadas
y fueron dignidad en la derrota.
En los cuarteles las llamaron putas y no las ofendieron
porque venían de un bosque de sinónimos alegres:
Minas, Grelas, Percantas,
Cabritas, Minones, Gurisas,
Garotas, Jevas, Zipotas, Viejas, Chavalas, Señoritas
hasta que ellas mismas escribieron la palabra Compañera
en todas las espaldas y en los muros de todos los hoteles
Porque las mujeres de mi generación nos marcaron
con el fuego indeleble de sus uñas la verdad universal de sus derechos
Conocieron la cárcel y los golpes
Habitaron en mil patrias y en ninguna
Lloraron a sus muertos y a los míos como suyos
Dieron calor al frío y al cansancio deseos
Al agua sabor y al fuego lo orientaron por un rumbo cierto.
Las mujeres de mi generación parieron hijos eternos,
Cantando Summertime les dieron teta
Fumaron marihuana en los descansos
Danzaron lo mejor del vino y bebieron las mejores melodías
Porque las mujeres de mi generación
Nos enseñaron que la vida no se ofrece a sorbos compañeros
Sino de golpe y hasta el fondo de las consecuencias.
Fueron estudiantes, mineras, sindicalistas, obreras,
artesanas, actrices, guerrilleras, hasta madres
y parejas en los ratos libres de la Resistencia.
Porque las mujeres de mi generación sólo respetaron los límites
que superaban todas las fronteras.
Internacionalistas del cariño,brigadistas del amor,
comisarias del decir te quiero
milicianas de la caricia.
Entre batalla y batalla
Las mujeres de mi generación lo dieron todo
Y dijeron que eso era apenas suficiente.
Las declararon viudas en Córdoba y en Tlatelolco
Las vistieron de negro en Puerto Montt y Sao Paulo
Y en Santiago, Buenos Aires o Montevideo fueron las únicas
estrellas de la larga lucha clandestina.
Sus canas no son canas sino una
forma de ser para el quehacer que les espera.
Las arrugas que asoman en sus rostros dicen he reído
y he llorado y volveré a a hacerlo.
Las mujeres de mi generación
Han ganado algunos kilos de razones que se pegan a sus cuerpos
Se mueven algo más lentas, cansadas de esperarnos en las metas.
Escriben cartas que incendian las memorias
Recuerdan aromas proscritos y los cantan.
Inventan cada día las palabras y con ellas nos empujan
Nombran las cosas y nos amueblan el mundo
Escriben verdades en la arena y las ofrendan al mar
Nos convocan y nos paren sobre la mesa dispuesta.
Y la prudencia se transforma en vergüenza.
Las mujeres de mi generación son como las barricadas:
protegen y animan, dan confianza y suavizan el filo de la ira.
Las mujeres de mi generación son como un puño cerrado
que resguarda con violencia la ternura del mundo.
Las mujeres de mi generación no gritan
porque ellas derrotaron al silencio.
Si algo nos marca, son ellas.
La identidad del siglo son ellas.
Ellas: la fe devuelta, el valor oculto en un panfleto
el beso clandestino, el retorno a todos los derechos
Un tango en la serena soledad de un aeropuerto
un poema de Gelman escrito en una servilleta
Benedetti compartido en el planeta de un paraguas
los nombres de los amigos guardados con ramitas de lavanda
Las cartas que hacen besar al cartero
Las manos que sostienen los retratos de mis muertos
Los elementos simples de los días que aterran al tirano
La compleja arquitectura de los sueños de tus nietos.
Lo son todo y todo lo sostienen
Porque todo viene con sus pasos y nos llega y nos sorprende.
No hay soledad donde ellas miren
Ni olvido mientras ellas canten.
Intelectuales del instinto,
instinto de la razón
Prueba de fuerza para el fuerte
y amorosa vitamina del débil.
Así son ellas, las únicas, irrepetibles,
imprescindibles sufridas, golpeadas,
negadas pero invictas
Mujeres de mi generación.
Luis Sepúlveda 1999
Enviado por Hilda
domingo, 16 de marzo de 2008
PALABRAS QUE DICEN
Víctor Hugo
viernes, 14 de marzo de 2008
Para ir saboreando a Girondo...
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, de besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.
Oliverio Girondo
LA MEJOR PROSA

(Fragmento del capítulo primero)
VALE UNA CANCIÓN
Queda la palabra

Todo lo tiré como un anillo al agua.
Si he perdido la voz en la maleza,
Me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre,
Todo lo que era mío y resultó ser nada.
Si he segado las sombras en silencio,
Me queda la palabra.
Si abrí los ojos para ver el rostro
Puro y terrible de mi patria.
Si abrí los labios hasta desgarrármelos,
Me queda la palabra.
Blas de Otero



